Un cuento concebido para trabajar las emociones de los más pequeños.

Cada vez se le da más importancia a la educación emocional, es decir, fomentar la inteligencia emocional de los más pequeños, enseñándoles cómo identificar y manejar sus emociones. Sin embargo, los padres y educadores no disponen de muchas herramientas para poder enseñar a los niños inteligencia emocional.

Los Tres Tesoros de Martin es un cuento terapéutico sencillo, a través del cual pueden trabajarse tres emociones: la tristeza, la ira y el miedo.

¿Por qué es tan importante enseñar a los niños a manejar sus emociones?

Porque niños que saben autoregularse se convertirán en jóvenes y adultos más sanos psicológicamente. Sería maravilloso que en las escuelas también existieran asignaturas de educación emocional. Por ello, la principal razón por la que escribí el cuento fue para enseñar estrategias de regulación emocional a los padres, profesores y psicólogos, que pueden usarlo en sus consultas y talleres.

¿Cómo trabaja el cuento el enfado?

En el cuento, los enanitos del bosque le dan a Martin una pluma para que sople cada vez que se siente enfadado: El tesoro de la pluma. La pluma en sí misma no tiene ningún poder para regular el enfado, pero sí lo tiene el proceso de usar el tesoro.

Primeramente, Martin tiene que ir a buscar la pluma. El hecho de darse cuenta que tiene que ir a buscarla es ya un cambio muy positivo, pues poco a poco va tomando conciencia de la emoción. Este punto es importante porque ayuda al niño a identificar su enfado. Ser consciente de que cuando se enfada, internamente está cambiando: se acelera, se acalora y siente tensión. Esto ya es el primer paso para cambiarlo.

Posteriormente repetirse la notita que le dejaron junto a la pluma: “Cuando tu calma se vaya, sopla la pluma con ganas” supone introducir una autoinstrucción positiva. Ayuda a Martin a verbalizar el proceso y cortar el contenido mental del enfado.

Por último, ponerse a “soplar la pluma cinco veces despacito y ver cómo se mueve”. Esto ayuda a desviar la atención del objeto de enfado y a activar el sistema nervioso parasimpático a través de la respiración profunda. El niño notará poco a poco que se va tranquilizando.

También estamos ganando tiempo para que se produzca el descenso de la curva del enfado y que de esa forma su emoción pierda intensidad. El niño podrá llegar a la calma para luego dar una respuesta asertiva.

¿Cómo trabaja el cuento la tristeza?

El segundo tesoro que regalan los enanos a Martin es una piedra con forma de mariquita , a la que llamaron: “Maryquitapenas”.

Con este tesoro estamos dando pie a que el niño exprese y pueda compartir con sus padres sus penas. Pensemos que las emociones, tanto positivas como negativas, son normales. Uno de los errores que cometen muchos padres es no tolerar que sus hijos expresen la tristeza. Hacen todo lo posible por evitar que sus hijos lloren y cuando lo hacen, se esfuerzan en que el llanto cese cuanto antes.

Con este tipo de acciones, el mensaje que recibe el niño es: “No te permito estar triste”, “estar triste no es bueno, tienes que estar contento”. Una vez que el niño ya se siente cómodo para sacar sus penas sin sentirse juzgado, se le puede proponer que busque formas de encontrase mejor y soluciones a sus penas. Si es necesario nosotros podremos ayudarle, pero nunca minimizando su emoción.

¿Cómo trabaja el cuento el miedo?

El tercer tesoro es un amuleto con el que el niño puede enfrentarse a lo que teme: “La almendra dorada”.

Mi hijo, por ejemplo, decía que ponía el miedo dentro de la almendra y se lo tragaba ella. Ese simbolismo le ayudaba a aguantar un poquito más cada día solo en su cuarto, hasta que al final se habituó y perdió el miedo a dormir solo.

Otros niños dicen que la almendra les da un superpoder que le trasmite por los poros de su cáscara. Cada niño le dará su interpretación. Lo importante es que este tesoro le permite enfrentarse a su miedo. La autoinstrucción: “Cuando el miedo se acerque agarra la almendra fuerte” es un mensaje que ayuda a centrase en abrazar el miedo, en lugar de quitárselo de encima.

Aquí lo que quería trabajar es la idea de que cuando tememos una situación, al enfrentarnos a ella no lo hacemos sin miedo, sino con él. La idea es abrazar al miedo hasta que desaparezca. Por ello, no esperen que el primer día su hijo consiga enfrentarse a la situación con éxito. Al principio vendrá la actitud de querer hacerlo, luego lo intentarán y tras varios intentos irán cogiendo confianza hasta que lo consigan.

Para comprar el cuento puedes hacerlo a través de la Web del Instituto de Psicología Psicode.