La palabra desintoxicación puede hacer referencia a muchas cosas: desde procesos metabólicos naturales que ocurren en nuestro organismo hasta la primera fase en las terapias para la superación de las adicciones.

En este artículo veremos varias de las definiciones de este término, tipos de desintoxicaciones, mecanismos metabólicos implicados, cómo se realiza en la terapia y reflexionaremos sobre el significado de la palabra “détox”.

¿Qué es la desintoxicación?

Se entiende por desintoxicación al proceso metabólico, médico o farmacológico que implica la eliminación de elementos tóxicos para el organismo. Normalmente, en personas sanas, la desintoxicación es un proceso metabólico que se lleva a cabo en los riñones y el hígado, órganos los cuales se encargan de reducir la toxicidad de sustancias producidas por el propio organismo y eliminarlas del mismo.

Esta misma palabra también es usada para referirse al proceso por el cual un organismo recupera su homeostasis, es decir, vuelve a estar sano, tras haber consumido o estado expuesto a una sustancia tóxica, voluntaria o involuntariamente. Es esta la definición que se usa en el campo de la medicina para personas que se han intoxicado o bien sufren algún tipo de adicción. También puede darse la intoxicación por problemas orgánicos, lo cual hace necesario el usar antídotos, diálisis o trasplantes de hígado y riñón.

Tipos

Dado que la definición de desintoxicación es muy amplia, y se utiliza en varios campos de las ciencias de la salud, se hace necesario explicar brevemente algunos tipos de desintoxación.

1. Desintoxicación alcohólica

La desintoxicación alcohólica es el proceso por el cual se elimina el alcohol en el organismo de una persona quien consume esta sustancia en grandes cantidades y de forma frecuente.

Se trata de un tipo de desintoxiación peligrosa, dado que el síndrome de abstinencia en personas alcohólicas puede causar serios problemas para la salud e, incluso, la muerte. Por este motivo debe ser controlada por profesionales.

2. Desintoxicación a otras drogas

El mundo de las drogas es muy amplio, y por este motivo hay sustancias que, pese a que su síndrome de abstinencia no es agradable, el dejar de consumirlas de forma repentina no implica un riesgo grave para la salud de la persona.

Sea como sea, el tratamiento de deshabituación de estas sustancias debe ser llevado a cabo por profesionales, y normalmente recurre al uso de antídotos que contrarresten los efectos de la sustancia consumida y aceleren su eliminación.

3. Desintoxicación metabólica

Debido a las reacciones metabólicas que ocurren en nuestro organismo, ciertos productos de estas son tóxicos y necesitan ser tratados para evitar que causen daño al mismo. Mediante varios procesos fisicoquímicos, como reducción, oxidación, conjugación y excreción, el organismo es capaz de reducir la toxicidad de estas sustancias y eliminarlas.

Las enzimas más importantes en este proceso son las oxidasas del citocromo P450, UDP-glucoronosiltransferasas y S-transferasas del glutatión.

El hígado: el órgano “détox”

El hígado, junto con los riñones, es el principal órgano implicado en la desintoxicación del organismo. Independientemente de si la persona se está desintoxicando de fármacos, alcohol o drogas, los procesos de desintoxicación para alcanzar la homeostasis y la salud son prácticamente similares.

Gracias a la acción del hígado, la desintoxicación naturalmente presente en nuestro organismo se da por medio de dos fases, llamadas simplemente fase 1 y fase 2 de la desintoxicación.

Durante la fase 1 el hígado trabaja sobre toxinas liposolubles, activando el sistema enzimático del citocromo P450. Este sistema produce enzimas que se acopla a las toxinas liposolubles, reduciendo su toxicidad y preparándolas para la siguiente fase. En la fase 2 estas toxinas son excretadas gracias a la acción de los riñones, y por tanto expulsadas hacia el exterior del organismo.

Para poder llevar a cabo los procesos metabólicos que permiten desintoxicar al cuerpo, es necesario disponer de un hígado y riñones saludables. En caso contrario, la persona quien no disponga de una buena salud hepática y renal podrá tener síntomas como náuseas, dolores de cabeza por la mañana, derrames oculares, estreñimiento, problemas en la piel y dolores en varias partes del cuerpo.

Tratamiento de desintoxicación

La desintoxicación es la primera fase del tratamiento de las adicciones, a la cual son sometidas inmediatamente después de haber sido ingresadas en un centro de rehabilitación o iniciar la terapia por su propio pie. Las personas con problemas de adicción necesitan tratamientos de desintoxicación, en los cuales se les someterá a una terapia farmacológica y psicológica que les ayudará a deshabituarse a la droga a la que se hayan vuelto adictas.

No únicamente implica la superación de la dependencia física a una o varias sustancias, sino también motivar a la persona a seguir adelante y entender la diferencia entre lo que es una demanda psicológica de lo que es una necesidad orgánica.

Como ya íbamos comentando anteriormente, se entiende por desintoxicación de sustancias o alcohol a la eliminación de la droga del organismo del paciente y conseguir estabilidad física, sin que el organismo eche de menos la sustancia perjudicial. Este proceso debe ser llevado siempre bajo la tutela de profesionales, especialmente médicos y psiquiatras, aunque nunca se debe ignorar el trabajo de psicólogos y visión del propio paciente sobre su propia problemática.

El trabajo conjunto de varios profesionales de las ciencias de la salud favorecerá el poder controlar los síntomas del síndrome de abstinencia, en caso de que se dé. Los médicos recetarán fármacos que contribuyan en contrarrestar los efectos del síndrome, además de contribuir a que el organismo alcance la homeostasis. Si hay intolerancia a la alimentación o el cuadro es muy grave, es posible que se recurra a la sueroterapia.

La evolución en la fase de desintoxicación puede llegar a ser muy significativa e, incluso, puede suponer cambios radicales. Los primeros dos días del tratamiento son cruciales y se evita por todos los medios evitar que se dé el síndrome de abstinencia. Con el paso del tiempo, el paciente va encontrándose más tranquilo, tiene una visión más esperanzadora y positiva del futuro, duerme mejor, recupera el apetito y su bienestar general se ve incrementado.

Una vez superada la desintoxicación, el tratamiento para la adicción de drogas continúa con la deshabituación a la sustancia, es decir, que la persona no necesite altas dosis de la droga para sentir sus efectos placenteros, y después viene la reintegración, que consiste en fomentar que la persona no vuelva a recaer.

Medicina alternativa y dietas “détox”

Ciertas corrientes propias de la medicina alternativa y movimientos “healthy-style” aseguran que son capaces de eliminar las “toxinas” del cuerpo por medio de tratamientos muy variopintos, los cuales pueden ir desde el uso de hierbas propias de la medicina tradicional, tomar de zumos de todo tipo, a tratamientos en los que se aplican corrientes de eléctricas o electromagnéticas.

Es habitual que en este tipo de tratamientos, caracterizados por ser, en muchas ocasiones, pseudocientíficos, la definición de lo que es una toxina no quede clara, haciendo que la validez de sus técnicas sea más que cuestionable.

Dado que el hígado y los riñones automáticamente desintoxican el organismo y se encargan de eliminar los materiales que puedan suponer algún tipo de perjuicio para el cuerpo, no tiene mucho sentido pensar que se hace necesario aplicar tratamientos que difícilmente pueden funcionar y no son necesarios.

Sustancias que facilitan la desintoxicación

Como ya vimos, la mayoría de las dietas que se autodenominan “détox” o que aseguran que comiendo exclusivamente un determinado vegetal por un período de tiempo no se ha demostrado que funcionen. De hecho, la comunidad científica considera que la inmensa mayoría de los productos y servicios que se promocionan bajo la palabra “détox” son estafas. No obstante, esto no quiere decir que el seguir una dieta saludable no sea un factor de protección para la salud y facilite la acción desintoxicadora del hígado y los riñones.

Si bien no se trata de la panacea, ni tampoco garantizan que una persona se recupere milagrosamente de sus dolencias hepáticas, existen ciertas plantas que llevan usándose desde hace mucho tiempo en comunidades indígenas, y que se las ha relacionado con mejoras en el estado de salud. Entre ellas se encuentra la raíz de bardana, la Lewisia rediviva y la verdolaga, las cuales estimulan la digestión y fomentan que el hígado trabaje.

Hay alimentos que contribuyen a que el hígado realice su función correctamente, como es el caso de verduras crucíferas como el brócoli, la col de Bruselas y el repollo ayudan a la acción de las enzimas del citocromo P450. También así lo harían verduras que contienen sulfuros, como las cebollas y el ajo.

Pero de la misma manera que hay alimentos que ayudarían en el proceso de la desintoxicación, hay otros que su consumo pueden incrementar la toxicidad, especialmente si se es sensible al alcohol. Entre estos alimentos se encontrarían panes y productos fermentados. También los alimentos ricos en carbohidratos incrementan la producción de alcohol endógeno. Los fermentados transforman el alcohol en acetaldehído, perjudicando a la flora intestinal y pudiendo provocar candidiasis crónica.

Referencias bibliográficas:

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