La neurología es la rama de la medicina cuya labor se centra en el diagnóstico y tratamiento de problemas relacionados con un mal funcionamiento del sistema nervioso.

Por lo tanto, los neurólogos, es decir, los especialistas en el campo de la neurología, se encargan del estudio y la intervención en enfermedades y trastornos del cerebro, el sistema nervioso, tanto central como periférico, y los vasos sanguíneos que irrigan hacia estas partes. Las afectaciones sobre estas partes implican problemas de diverso tipo, por este motivo, dentro del campo de la neurología existen varias especializaciones.

Tipos de neurólogos (y qué enfermedades tratan)

Hay neurólogos quienes se especializan en todo lo que tiene que ver con los vasos sanguíneos cerebrales. Otros, centran su trabajo en tratar los problemas asociados al estadio evolutivo, ya sea en la infancia o en la senectud. Lo cierto es que existen varios tipos de neurólogos, los cuales vamos a ver más a fondo a continuación.

1. Neurofisiólogos clínicos

Este tipo de profesionales se encargan, fundamentalmente, de detectar los desórdenes nerviosos, debidos a que hay algún tipo de problema que impide que lleguen las señales nerviosas al cerebro y allí sean interpretadas.

Los neurofisiólogos clínicos se encargan de evaluar las funciones neurológicas de los pacientes y, en base a ello, diagnosticar si se dan déficits en este ámbito.

Para ello utilizan dispositivos que permiten monitorizar los impulsos nerviosos. Algunas de las técnicas que utilizan son los electroencefalogramas (EEG), los potenciales evocados, la electromiografía y las pruebas de velocidad de conducción nerviosa.

2. Neurólogos vasculares

Algunos problemas neurológicos se deben a problemas en la circulación del cerebro, como por ejemplo los accidentes cerebrovasculares y los aneurismas.

Los neurólogos vasculares se encargan de diagnosticar y tratar los problemas neurológicos debidos a un incorrecto flujo sanguíneo en el encéfalo.

Para ello, utilizan técnicas de neuroimagen avanzadas propias de los laboratorios radiológicos, además de cámaras minúsculas que introducen en vasos sanguíneos para poder ver con mayor exactitud cuál es la lesión en cuestión.

3. Manejo del dolor y cuidados paliativos

Las personas que padecen de algún tipo de problema neurológico pueden estar sufriendo dolores crónicos, los cuales van empeorando con el paso del tiempo, además de haber afectación tanto en las capacidades físicas como mentales. Habitualmente, el dolor debido a una causa orgánica se suele curar interviniendo directamente sobre la misma, pero en el caso del dolor neuropático, en donde el dolor se debe a un mal funcionamiento del sistema nervioso, esto es más complicado.

Algunos neurólogos están especializados en ayudar al paciente a manejar su dolor, dotándole de tratamientos farmacológicos con el fin de reducirlo.

En el caso de pacientes cuya enfermedad es terminal, existen neurólogos cuya tarea va enfocada a hacer que los últimos momentos de vida del paciente sean menos dolorosos.

4. Neurólogos del neurodesarrollo y neuromusculares

Existen condiciones médicas en las que se da una afectación del desarrollo a largo plazo del paciente. Por poner algunos ejemplos, estas serían el síndrome de Down y la parálisis cerebral, los cuales no son curables.

Es por ello que las personas con este tipo de problemáticas requieren un tratamiento de por vida. Los neurólogos pueden ayudar a hacer que los pacientes saquen el máximo potencial de ellos mismos, contribuyendo a un mayor grado de independencia y autonomía.

En el caso de problemas con afectación neuromuscular, como lo son la esclerosis lateral amiotrópica y la distrofia muscular, en donde se van perdiendo de forma progresiva capacidades motoras, tampoco hay una cura.

Los neurólogos especializados en este tipo de trastornos pueden ayudar a atrasar el progreso de estas enfermedades, haciendo que el nivel de vida del paciente tarde más tiempo en verse reducido de forma grave.

5. Neurólogos pediátricos

Aunque el sistema nervioso en los niños es similar al de los adultos, éste no está todavía bien formado. Además, los niños necesitan perfeccionar algunas habilidades y para ello necesitan los estímulos adecuados.

Los neurólogos pediátricos están especializados en técnicas enfocadas en ayudar a que el desarrollo normal de los niños se dé de la forma más satisfactoria posible, además de detectar aquellas necesidades que se puedan dar.

Habitualmente, el trabajo de los neurólogos pediátricos se solapa con el de los neurólogos del neurodesarrollo y neuromusculares, dado que los trastornos que más se detectan en los niños suelen afectar al desarrollo y a su movilidad.

6. Neurólogos geriátricos

Este tipo de profesionales se encargan de diagnosticar, tratar y cuidar a las personas mayores que sufren de algún tipo de problema neurológico. También se especializan en cómo el sistema nervioso central envejece y en qué manera la edad es un factor de riesgo para desarrollar problemas neurológicos.

Algunas de las condiciones neurológicas que se dan con más frecuencia en personas mayores son las demencias, la enfermedad de Alzhéimer, la enfermedad de Párkinson y trastornos de la marcha. También se especializan en saber cómo tratar estos problemas mediante la vía farmacológica.

Al igual que sucede con los neurólogos pediátricos, los neurólogos geriátricos se enfocan en aspectos que se solapan con los de otros tipos de especialistas del campo de la neurología, como lo son los neurólogos conductuales.

Dado los cambios en la pirámide demográfica, esta rama de la neurología se ha vuelto cada vez más demandada, atendiendo sobre todo a personas nacidas entre el 1945 y 1965.

7. Neurólogos autonómicos

Este tipo de neurólogos se centran en síntomas que son debidos a problemas en el sistema autónomo. Algunas enfermedades afectan sobre el sistema autónomo, como lo son el síndrome de Adie, la neuropatía autoinmune autonómica, la hiperhidrosis, el síndrome de Shy-Drager, la taquicardia postural y algunos tipos de diabetes.

La mayoría de los síntomas autonómicos presentes en estas enfermedades son problemas en el ritmo cardíaco, movimientos involuntarios a la hora de respirar y deglutir, además de cambios en el diámetro de los vasos sanguíneos.

Los neurólogos especializados en este tipo de problemas deben tener conocimientos profundos sobre el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, además de conocer cuáles son las formas de evaluación de este tipo de problemas y saber qué tratamientos son los más adecuados para cada caso.

8. Neurólogos conductuales

Como su nombre indica, estos neurólogos se centran en cómo diagnosticar, tratar y controlar a los pacientes que, al sufrir algún tipo de lesión neurológica, presentan unos patrones de conducta patológicos. Además, tratan con pacientes que presentan problemas en la memoria, el lenguaje, la atención y las emociones.

Este tipo de neurólogos deben conocer de qué manera lesiones en el cerebro y otras partes del sistema nervioso afectan negativamente en áreas de la persona, tales como su cognición, conducta, emocionalidad y funciones neurológicas básicas.

En la mayor parte de los casos, tratan trastornos como la dislexia, amnesia, demencia y trastornos mentales como los psicóticos. Otra área bastante conocida en donde intervienen estos neurólogos son los casos en los que ha habido una lesión debida a un traumatismo craneoencefálico.

Referencias bibliográficas:

  • Beaumont, J. G. (1983). Introduction to Neuropsychology. Guilford.
  • Rains, G. D. (2003). Principles of Human Neuropsychology, Boston: McGraw Hill.