Generalmente al hablar de encéfalo y/o de cerebro solemos pensar en el área conocida como corteza cerebral, la parte más visible desde el exterior. Sin embargo, en pocas ocasiones se tiende a pensar en una estructura situada en su parte inferior y posterior entre el tronco del encéfalo y el lóbulo occipital, asemejándose a un segundo cerebro en menores dimensiones. Estamos hablando del cerebelo.

Esta área resulta fundamental para nuestra supervivencia, de manera que lesiones o alteraciones en ella suponen la presencia de graves complicaciones a diferentes niveles tanto motores como emocionales y cognitivos. Es por ello que en este artículo haremos un breve repaso por diferentes alteraciones y enfermedades del cerebelo y cómo pueden afectarnos.

El cerebelo: ese pequeño desconocido

El cerebelo es una estructura con forma de ovillo de lana que se sitúa en la parte posterior del encéfalo, concretamente por detrás del tronco encefálico y por debajo del lóbulo occipital, tal y como mencioné antes.

A pesar de su tamaño se trata de una estructura compleja, que prácticamente se asemeja a un segundo encéfalo: posee su propia corteza con dos hemisferios unidos por una estructura llamada vermis, haces de sustancia blanca, núcleos y pedúnculos cerebelosos. Posee neuronas tanto de tipo excitatorio como inhibitorio.

Si bien aparentemente es menos nombrado que otras estructuras corticales o subcorticales, el cerebelo tiene una gran importancia en diferentes aspectos vitales para el ser humano, participando en diferentes funciones cognitivas y de lenguaje, en la emocionalidad, en el feedback recibido por parte del movimiento y en la motricidad fina. De hecho, esta estructura contiene más de la mitad de las neuronas del encéfalo

También se ha comprobado que el cerebelo tiene vinculación con el latido del corazón y su frecuencia. Sin embargo, tradicionalmente se consideraba que únicamente poseía funciones vinculadas a la motricidad, no siendo hasta tiempos más recientes cuando se ha comenzado a comprobar su relevancia en otras áreas.

Estamos pues ante una estructura con una gran cantidad de funciones, con lo que daños en el cerebelo pueden desencadenar graves repercusiones en la vida de la persona.

Síntomas generales

Si bien el tipo y localización de los daños en concreto va a determinar en mayor o menor medida los síntomas que se van a manifestar, a grandes rasgos podemos decir que una enfermedad del cerebelo o la presencia de diferentes lesiones en él pueden causar los siguientes síntomas.

Ataxia

La ataxia es la falta o ausencia de estabilidad, coordinación y mantenimiento de la postura y el movimiento. En el caso de daños en el cerebelo es uno de los síntomas más reconocibles. Daños en esta región provocaran desequilibrios y movimientos descontrolados y poco precisos.

Otras alteraciones motoras

La presencia de temblores descontrolados, trastornos del mantenimiento de la marcha o distrofia muscular pueden ser causados por lesión o enfermedad del cerebelo.

Alteraciones en la memoria

La memoria, especialmente la procedimental, se encuentra vinculada con el cerebelo y con los ganglios basales entre otras áreas. La destrucción de parte o todo el cerebelo provoca graves dificultades en este tipo de aprendizajes.

Alteraciones del habla

Es frecuente que alteraciones del cerebelo causen diversas formas de anomalías en la comunicación y expresión del lenguaje. Una de las más frecuentes es la disartria.

Alteraciones cognitivas

Diversos estudios reflejan que la actividad del cerebelo tiene cierto nivel de relación con el nivel de inteligencia manifestado. En este sentido, un cerebelo dañado podría contrbuir a disminuir las aptitudes intelectuales de los afectados.

Alteraciones perceptivas

Diferentes enfermedades del cerebelo pueden provocar alteraciones perceptivas, especialmente en las áreas vinculadas a la visión y a la audición.

Participación en diferentes trastornos mentales

La alteración o lesión del cerebelo o su funcionamiento puede ayudar a generar o mantener diversos tipos de trastornos psíquicos, tales como el autismo, la ansiedad, el TDAH, la esquizofrenia o los trastornos del estado del ánimo (estos últimos especialmente vinculados al vermis).

Principales enfermedades del cerebelo

Existen diferentes tipos de alteraciones y enfermedades que pueden afectar a esta estructura el sistema nervioso. Algunas de las distintas enfermedades del cerebelo que podemos encontrar son las siguientes.

Ataxia de Friedreich

Esta enfermedad es uno de los tipos más conocidos de ataxia debida a causas genéticas. Los síntomas más evidentes son la presencia de rigidez, descoordinación ocular, inestabilidad y desequilibrio, disartria y diferentes problemas óseos. También pueden aparecer problemas de visión y audición, temblores y trastornos metabólicos como la diabetes. Se trata de una condición neurodegenerativa.

Tumores

La presencia de un tumor dentro del cráneo supone un grave riesgo para aquel que lo padece, incluso aunque se trate de un quiste benigno ya que la presión ejercida contra el cráneo destruye las neuronas del sistema. En el caso del cerebelo podemos encontrar tumores de diferentes tipos, así como una vinculación entre las lesiones que pueden causar en el cerebelo y la presencia de deterioro cognitivo.

Enfermedad de Von Hippel-Lindau

Esta enfermedad del cerebelo está causada por una mutación de un gen del cromosoma tres, el cual no aparece o es defectuoso. Su efecto más conocido es la provocación de diferentes tumores en distintas zonas del cuerpo, incluyendo el cerebelo.

Síndrome cerebeloso

Enfermedad caracterizada por la presencia de ataxia, hipotonía, cambios en la marcha, enlentecimiento motor, temblor durante la realización de acciones y/o nistagmo debido

Síndrome de Joubert

Se trata de una enfermedad del cerebelo de origen genético en el que el vermis que conecta ambos hemisferios del cerebelo está deformado o simplemente no existe, de manera que la comunicación entre hemisferios no puede realizarse correctamente. El paciente suele presentar síntomas parecidos al autismo. Suele provocar retraso del desarrollo, discapacidad intelectual, ecopraxia, hipotonía y ataxia, entre otros síntomas.

Cerebelitis

Inflamación del cerebro por diversas causas, sean víricas o bacterianas (puede ser producida por ejemplo por la tuberculosis) o producidas por la infección del cerebelo o estructuras cercanas.

Síndrome de Dandy-Walker

Esta enfermedad del cerebelo provoca que parte del vermis cerebeloso no existe o esté deformado, además de tener un cuarto ventrículo interno agrandado y producir quistes dentro del cráneo. Suele provocar distrofia muscular, alteraciones visuales, espasticidad y convulsiones.

Accidentes cerebrovasculares

La presencia de derrames cerebrales y de ictus puede provocar la muerte neuronal en gran parte del cerebelo. Los síntomas dependen de la localización y el grado de afectación de la zona en cuestión.

Lesiones y traumatismos

Si bien no se trata de una enfermedad del cerebelo, la presencia de lesiones generadas por diferentes traumatismos puede provocar graves daños en esta región del encéfalo. Es común que provoquen enlentecimiento motor y que posibles lesiones y habilidades tarden más de lo habitual en recuperarse.

Referencias bibliográficas:

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