La explicación bíblica del mundo y de la vida es, para algunas personas, la correcta en un sentido literal. Wikimedia Commons.

Desde los albores de la humanidad, el ser humano ha intentado explicar su presencia en el mundo. De dónde venimos, adónde vamos, cómo hemos llegado a ser lo que somos o para qué existimos son algunas de las preguntas que aún hoy en día siguen siendo objeto de polémica y cuestionamiento. La religión, la firma y la ciencia han intentado formular las respuestas, en ocasiones surgiendo conflictos entre los planteamientos de unas y otras.

Dentro de los intentos de explicar la realidad desde el punto de vista religioso, podemos encontrar el creacionismo como uno de los más conocidos y en la actualidad polémico por su totalidad rechazo a la teoría evolutiva.

Creacionismo: ¿qué es?

Se conoce como creacionismo a un conjunto de diferentes creencias basadas en la doctrina religiosa, cuya principal característica es la consideración de que todo cuanto existe en el universo ha sido obra divina.

Aunque en principio es creacionista toda aquella interpretación de la realidad que tenga esta base independientemente de la religión en sí, por lo general se conoce como creacionismo a aquella tendencia o corriente de pensamiento basada en el catolicismo y en la Biblia.

Su oposición a la evolución biológica

El creacionismo más clásico se caracteriza también por el hecho de mantener una interpretación literal de la Biblia y del Génesis, negando la teoría evolucionista. Considera que los seres que existen en la actualidad son los que han existido desde el inicio de los tiempos, no aceptando que tengan un origen evolutivo y descartando las pruebas existentes al respecto o reinterpretándolas (por ejemplo los fósiles pueden ser prueba de la existencia del diluvio universal).

Para quienes sostienen esta teoría de manera literal, la Tierra no tendría más de diez mil años de edad. A pesar de que la cantidad de pruebas que contradicen esta idea es abrumadora y pertenecen a diferentes ámbitos científicos (desde la geología hasta la biología), entre quienes defienden esta visión de la realidad destacan hombres y mujeres con formación universitaria y científica, no siendo sus seguidores necesariamente miembros del clero o con poco nivel educativo.

Los principales principios de esta versión del creacionismo son la creación repentina de todo el universo y todo lo existente a partir de la nada, la consideración de que la evolución no existe y si bien pueden existir cambios en los organismos solo se dan dentro de unos límites y sin que varíen en gran medida los animales y plantas, que son los que existieron desde el inicio de la creación.

También considera que los seres vivos que existen en la actualidad son las que han existido siempre, y la orografía de la Tierra es explicada por la presencia de catástrofes tales como el diluvio universal.

El diseño inteligente

Los principios de la teoría creacionista resultan poco evidenciables y sostenibles a nivel científico, motivo por el cual en principio deberían tener poca aceptación dentro del mundo académico. Sin embargo posteriormente ha surgido una teoría basada en en creacionismo que ha pretendido defender la postura creacionista con un lenguaje semejante al científico, proponiéndose como hipótesis: la teoría del diseño inteligente.

En este caso, se propone que el modelo que la selección natural y la evolución no explica suficientemente el desarrollo y el origen de los seres vivos desde unos pocos organismos. También propone que la gran biodiversidad, el funcionamiento del universo y las leyes naturales dejan en evidencia la existencia de un creador que las haya diseñado con un propósito. Considera que el azar no puede explicar la existencia de la realidad y que lo existe implica un plan elaborado y diseñado por algo o alguien. Sin embargo, esta teoría no es falseable, con lo que no puede comprobarse y por lo tanto no puede ser científica.

No todo el creacionismo es contrario a la teoría de la evolución

Si bien lo cierto es que quizás el tipo de creacionismo más conocido es creacionismo antievolucionista precisamente por la polémica por él suscitada al negar la teoría de la evolución, lo cierto es que no todo creacionismo es contrario a este.

De hecho existe un creacionismo proevolución que aunque considera que el universo tiene su origen en un creador, acepta la existencia de la evolución y las teorías científicas que la rodean no negando su valor. Ello deja ver que la doctrina religiosa no tiene por qué ser opuesta o enfrentada a la ciencia sino que puede ser complementaria.

Una visión expandida en América

Probablemente muchos de los que leen estas líneas habrán oído en alguna ocasión la existencia de un potente conflicto entre la teoría evolucionista y el creacionismo en América, (si bien desde el punto de vista científico no hay debate). Y es que en los Estados Unidos la teoría creacionista tiene gran poder y expansión, llegando hace años a ser enseñada en los escuelas de tal forma que se negaba y no se enseñaba la teoría evolucionista, bajo la denominación de teoría del diseño inteligente.

Durante el año 2004, sin embargo, la enseñanza en la escuela pública de la teoría del diseño inteligente fue declarada inconstitucional y prohibida, pero ello no ha impedido que esta doctrina siga ejerciendo una gran influencia a nivel académico. En base a esta prohibición se generó la idea de análisis crítico de la evolución, el cual hoy en día sigue teniendo una influencia notable e incluso ha logrado la propugnación de leyes favorables. Desde esta modalidad en que no se presenta directamente, la influencia ejercida por el creacionismo anti-evolucionista tiene un efecto generando dudas sobre la evolución y otras temáticas tales como el aborto o la clonación.

El conflicto suscitado entre la perspectiva evolucionista y la creacionista ha supuesto un tema que puede tener efectos considerables en la sociedad. Sin embargo, por otro lado permite un debate que puede hacer que ambas posturas sean habladas y discutidas, dejando en evidencia los defectos y debilidades que ambas pueden tener.

Referencias bibliográficas:

  • Collado, S. (2009). Panorámica del debate creacionismo-evolucionismo en los últimos cien años en USA. Anuario de Historia de la Iglesia XVIII, 41-53.