El mundo del amor y de las relaciones es ya de por sí complicado, pero hay veces que lidiar con él se vuelve incluso más difícil por los problemas de expresión y comunicación.

De hecho, para algunas personas algo tan sencillo (teóricamente) como decir “te quiero” puede convertirse en todo un reto. En parte, esto puede deberse al miedo al compromiso, pero también puede tener que ver con dificultades para expresar sentimientos en general. A continuación veremos lo que ocurre cuando la vida amorosa se tropieza con este segundo obstáculo.

Cuando el amor es una palabra hueca

Imagina que la palabra amor no significa nada para ti, y que te ocurre lo mismo con el odio, el miedo, la culpa, o la felicidad. Cuando las escuchas suenan vacías, desprovistas del tinte emocional que las caracteriza. Los sentimientos son sólo otras palabras más que añadir al diccionario, palabras huecas, que sabes lo que significan porque lo has aprendido, pero no te dicen nada.

No sabes interpretar las emociones, quizás sabes que te sientes mal en general, pero no puedes concretar si estás triste, enfadado, asustado, etc. No sabes si estás enamorado o lo has estado alguna vez, nunca te ha nacido decir "te quiero". No entiendes las miradas, los gestos, los silencios, el lenguaje no verbal es otro puzzle que no sabes descifrar.

Aunque parezca un fenómeno curioso y poco frecuente, la Sociedad Española de Neurología estima que, al menos y según estudios de prevalencia, el 10% de la población mundial padece esta situación, es decir, una de cada 10 personas presenta una condición psicológica llamada alexitimia.

Características de la alexitimia

El término alexitimia que significa literalmente "falta de palabras para los sentimientos" y denota una dificultad de identificar y describir verbalmente las emociones y sentimientos en uno mismo y en los demás. También se observa esta limitación en el lenguaje no verbal.

Algunos de los síntomas o características de alexitimia son:

  • Dificultad para identificar los diferentes tipos de emociones y sentimientos.
  • Dificultad para conectar las emociones con sensaciones físicas o corporales y expresar los propios afectos.
  • Estilo de pensamiento constreñido o restringido.
  • Dificultad para detectar emociones en los demás y reconocer sus señales faciales o gestuales.
  • Poca o nula fantasía, ensoñaciones y actividad imaginativa.
  • Estilo de comunicación rígido, postura y expresiones corporales limitadas, sin gestos, tono de voz monótono y sin entonación.

¿Personas demasiado frías en las relaciones?

Las personas con alexitimia son a menudo descritas por los demás como frías y distantes. Carecen de empatía y suelen experimentar problemas a la hora de reconocer y responder adecuadamente a los estados de ánimo y sentimientos de la gente que las rodea, por lo que las relaciones familiares, de pareja y sociales suelen verse muy afectadas.

Además, presentan una forma de pensamiento muy pragmático, basado en la lógica, donde los aspectos afectivos no tienen cabida. Tienen reducida capacidad para disfrutar y para ellos es casi imposible experimentar fantasías y sueños o pensar de forma imaginativa.

No es los alexitímicos no tengan emociones; las tienen, su dificultad reside en que no saben reconocerlas y expresarlas con palabras o gestos. La incapacidad de expresar los afectos provoca que somaticen, presentando cefaleas, dolores de estómago, taquicardia, tensión muscular, etc. Reflejan en su estado físico lo que no pueden decir con palabras o gestos. Por ello, a las personas alexitímicas les resulta muy difícil diferenciar lo que son las emociones de lo que son las sensaciones corporales.

Tipos de dificultades para hablar de sentimientos

La alexitimia puede ser dividida en dos categorías-

1. Alexitimia primaria

Está relacionada con factores orgánicos. Aquí se encuadrarían los pacientes con Trastornos del Espectro Autista. De hecho, un elevado porcentaje de pacientes con trastornos del espectro autista (entre un 80% y un 90%) muestran rasgos de alexitimia. También se relaciona con lesiones o enfermedades neurológicas, como ictus, esclerosis múltiple, parkinson, etc.

En términos neurológicos, puede deberse a una disfunción en la comunicación entre el sistema límbico (encargado de regular las emociones) y el neocórtex (regula la inteligencia abstracta, el razonamiento y la lógica), o entre el hemisferio izquierdo (se encarga del lenguaje, el razonamiento lógico, etc. ) y el derecho (se encarga de las emociones, creatividad, arte, etc).

2. Alexitimia secundaria

Relacionado con factores puramente psicológicos, se observa en personas que han sufrido traumas emocionales, como abusos en la infancia, situaciones de estrés postraumático (guerra, abusos sexuales, malos tratos, etc), o simplemente que no han tenido un aprendizaje emocional adecuado en la infancia (niños a los que no se les ha enseñado de forma adecuada a etiquetar e identificar sus emociones).

También es frecuente en sujetos con depresión, ciclotimia, trastornos alimenticios, como anorexia nerviosa, o personas con adicciones. La alexitimia secundaria, al contrario que la primaria, puede ser reversible a través de psicoterapia, y en ocasiones con ayuda de fármacos antidepresivos.

Tratamiento

Aunque las personas con alexitimia no suelen acudir a terapia, y si lo hacen, es por la insistencia de su entorno próximo, la terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal pueden ayudarles a desarrollar su conciencia emocional.

El objetivo principal del tratamiento psicológico será ayudar al paciente a identificar, etiquetar y comprender adecuadamente las emociones. Es importante que sepan dotar a las emociones de significado, verbalizarlas e identificar las sensaciones asociadas a ellas.

También será necesario compensar la deficiente capacidad de regulación emocional enseñando a la persona a autorregularse emocionalmente, y expresar adecuadamente los afectos.