Un resumen de las ideas de Herbert Spencer.

El cómo las sociedades nacen, crecen y mueren es algo que ha sido estudiado desde hace siglos, aunque a menudo estos conocimientos no se han sistematizado hasta el surgimiento de los primeros sociólogos.

La sociología es una ciencia que, pese a su gran importancia a la hora de comprender el funcionamiento y la estructura de las sociedades en las que vivimos, tiene una historia relativamente reciente. De hecho, técnicamente se considera que su aparición fue debida a autores como Auguste Comte o el autor al que está dedicado este artículo, Herbert Spencer.

Spencer fue un conocido filósofo de tendencias liberales el cual resulta especialmente conocido por la integración en el estudio de las sociedades de algunas de las principales contribuciones de la teoría de la evolución, configurando lo que ahora se podría denominar darwinismo social. En este artículo veremos cuáles son las características de la teoría de Spencer en lo relativo a su manera de explicar el funcionamiento de la sociedad.

Principales elementos de la teoría de Spencer

Si bien la teoría de Herbert Spencer fue considerada polémica en la época victoriana en la que vivió, esta tuvo una importante repercusión en el tejido social de la época y en el estudio de las sociedades desde una perspectiva científica.

A continuación exponemos algunas de las principales contribuciones o ideas básicas defendidas por la teoría de Herbert Spencer, sobre diversos aspectos de la realidad, pero fundamentalmente centradas en la sociedad.

Filosofía sintética

La obra filosófica de Herbert Spencer es amplia, y se adscribe a una concepción positivista de la ciencia (de hecho es uno de sus principales promotores y fundadores).

En ella, el autor considera que todos los conceptos científicos eran limitados por hecho de basarse únicamente en la experiencia del sujeto, con lo que su conocimiento se asienta en premisas falsas. Para ser científico, es necesario que una hipótesis o proposición pueda ser verificada y falseado experimentalmente.

Consideró necesario y de hecho pretendió sintetizar (de ahí el nombre de su filosofía) y unificar el conocimiento científico alrededor de las leyes de la naturaleza, siendo la principal y más fundamental la ley de la evolución.

Teoría orgánica de la sociedad

Una de las principales teorías defendidas por Herbert Spencer y que aunque secundaria (y posteriormente rechazada por el mismo autor en obras tardías) resulta de utilidad para entender mejor su pensamiento es la de la analogía orgánica.

Esta teoría propone que la sociedad tiene una estructura y funcionamiento análogo e idéntico al que tendría un ser vivo, y de hecho inicialmente el propio autor llega a indicar que una sociedad es un organismo en sí.

En este sentido nos encontramos con que al igual que cualquier animal o ser vivo las sociedades nacen, crecen, se reproducen y mueren, además de aumentar su complejidad e ir haciéndose cada vez más complejas. Asimismo se organizan a partir de una estructura que irá haciéndose más compleja según el nivel de evolución del organismo, y tendrán distintos sistemas encargados de diferentes funciones.

También precisan de algún tipo de aparato gestor, el cual sería el sistema nervioso en los animales y los gobiernos en las sociedades. Asimismo existe un aparato distributivo (sistema circulatorio y/o medios de comunicación), uno de mantenimiento básico (alimentación e industria respectivamente).

Ahora bien, que haya una clara semejanza no quiere decir que sociedades y seres vivos sean idénticos: el ser vivo busca el beneficio de la totalidad de su ser y es el único que tiene conciencia y decisión sobre sus actos, mientras que la sociedad es parcial y no siempre unitaria y cada uno de sus miembros tiende a buscar al propio beneficio, no el de la totalidad.

También indica la existencia de dos tipos de sociedades, la militar y la industrializada, como reflejo de un proceso evolutivo en que se pasa de la primera de ellas a la segunda según la complejidad del sistema va en aumento.

¿Qué es la evolución? La teoría de la evolución de Spencer

Otra de las contribuciones de Spencer y que establece el inicio de su vinculación con las ideas evolucionistas se encuentra en su teoría de la evolución, la cual establece la existencia de mecanismos regulatorios en las poblaciones que permiten que estas puedan ser variables, evolucionar y diferenciarse.

En esta teoría el autor considera en la Ley del Progreso que podemos considerar progreso aquel proceso de diferenciación, independiente del control voluntario, que dirige la evolución.

En base a las concepciones de la física de la época el autor llega a la conclusión de que la evolución es un proceso contínuo que precisa de movimiento y que se define como “cambio desde la homogeneidad incoherente hacia la homogeneidad coherente, acompañando la disipación del movimiento y la integración de la materia”.

Darwinismo social

Probablemente el aspecto más conocido e importante de la teoría de Herbert Spencer es el denominado darwinismo social, en el cual integra las principales contribuciones de Darwin y Lamarck al estudio de las poblaciones humanas y su funcionamiento.

Este concepto se establece como un intento de naturalizar lo social, lo cual es por extensión un producto de la evolución de las especies y se ajusta a sus mismas reglas y normas. De hecho, su teoría implementa la teoría de la evolución en gran parte de las disciplinas y ámbitos existentes en la sociedad.

Uno de los aspectos más polémicos de su teoría, el darwinismo social establece una analogía entre las sociedades y los organismos en base a la ley de la supervivencia del más apto, la ley de la selección natural.

Si aplicamos este principio al nacimiento, evolución y muerte de las sociedades, encontramos que para el autor las sociedades más capaces deben imponerse sobre las que lo son menos con el fin de mantener un progreso continuado de ésta. Este principio también se aplica a las clases sociales: los más ricos son más aptos que los más humildes, de modo que tienen mayor índice de supervivencia

En este sentido, se utilizó la teoría de cara a justificar la dominancia de unos pueblos sobre otros y el surgimiento de actitudes racistas, o incluso de la guerra y el imperialismo, al entenderse que la supervivencia del más fuerte permite mantener y hacer evolucionar la sociedad.

Individualismo

Otro de los aspectos más conocidos de la teoría de Herbert Spencer es su defensa del individualismo y el liberalismo. El filósofo y sociólogo considera necesario limitar el poder de los gobernantes y potenciar el desarrollo individual y autónomo de cada miembro de la sociedad.

El autor consideraba que las sociedades debían regirse según las leyes de la naturaleza, siendo preferible una mínima intervención por parte de la Administración en la vida de los individuos, incluyendo aspectos como la educación. Consideraba que el progreso surgía de la adaptación por parte de los ciudadanos libres a una sociedad fluida y cambiante.

Ahora bien, Spencer también enunció lo que vendría a llamarse doctrina de la libertad, según la cual la libertad individual acaba donde empieza la de los demás.

La psicología de la adaptación

Otra de los aspectos trabajados por Spencer es la llamada psicología de la adaptación. De nuevo en base a la idea de la evolución, el autor establece la posibilidad de conocer la mente humana a partir de analizar la manera en que se ha desarrollado, en base a la manera en que se ha formado y evolucionado el sistema nervioso y el cerebro.

En este sentido, Spencer se vió influenciado por la corriente de la frenología, considerando que era posible establecer la existencia de determinadas características a partir de la forma de nuestro sistema nervioso y cráneo.

Herbert Spencer consideraba que la psique se desarrollaba en base a un proceso mediante el que las diferentes ideas y pensamientos se iban conectando entre sí hasta lograr reflejar lo que sucede en el medio.

El autor establece en este sentido que nuestro encéfalo actúa principalmente en base a la asociación, así como que las diferencias interpersonales o interespecies se encuentran únicamente en cuanto a cantidad de asociaciones. Se trataría pues de un precursor del estudio de la psicología en el que pueden observarse ideas semejantes a las conductistas.

Educación

En la teoría de Spencer también resulta conocida su postura en lo que respecta al ámbito educativo, influenciada en gran medida por su posicionamiento político y su manera de ver la sociedad.

Spencer consideraba que tal y como estaban organizadas las aulas, se formaba un conjunto homogéneo de mentes y pensamientos que obstaculizan el progreso y el desarrollo, que surgen del encuentro de maneras de pensar distintas entre sí.

El autor consideraba que tal vez la educación formal era innecesaria en tanto la sociedad evolucione según las leyes, un producto de la necesidad de pasar de incivilizado a civilizado, y que precisa evolucionar constantemente de cara a hacer frente a los cambios sociales.

Asimismo, consideraba que las ciencias debían sustituir a otros muchos elementos del currículo escolar, incluyendo las lenguas. A sus ojos, la educación y formación que se proporcionaba en la época iba por detrás de los cambios sociales, y que incorporaba pocos conocimientos útiles. Sin embargo sí observó que poco a poco se iban produciendo cambios que cada vez acercaban más el proceso educativo al desarrollo natural.

Referencias bibliográficas:

  • Fressoli, J.M. (s.f.). Más allá de la oposición determinista entre cultura subjetiva y cultura objetiva. Una lectura vitalista de Georg Simmel a través de Henri Bergson.
  • Holmes, B. (1994). Herbert Spencer (1820-1903). Perspectivas: revista trimestral de educación comparada, 3(4): 543-565. UNESCO
  • Spencer, H. (1893): The Principles of Sociology. Vol. 1. London, Williams and Norgate
  • Spencer, H. (1983) On Social Evolution, edited by Peel, J.D.Y., Chicago: University of Chicago Press