El moldeamiento es una técnica que se utiliza para favorecer el aprendizaje, sobre todo en menores con necesidades especiales. Fue descrita por primera vez por el psicólogo B. F. Skinner, padre del condicionamiento operante, y supuso un hito fundamental en el desarrollo de este paradigma conductista.

En este artículo explicaremos qué es el moldeamiento, también llamado “método de las aproximaciones sucesivas” debido a que consiste básicamente en reforzar una conducta de forma selectiva para que acabe adoptando una topografía y una función determinadas. También hablaremos de algunas de las técnicas operantes que se suelen usar junto con el moldeamiento.

¿Qué es el moldeamiento?

El moldeamiento es un paradigma de aprendizaje que se enmarca en el condicionamiento operante. En el contexto del análisis de conducta aplicado, que fue desarrollado por Burrhus Frederick Skinner, el moldeamiento de comportamientos se lleva a cabo normalmente a través del método de reforzamiento diferencial por aproximaciones sucesivas.

Estos procedimientos se basan en la modificación progresiva de una respuesta existente en el repertorio conductual del sujeto que aprende. Al reforzar de forma selectiva conductas cada vez más parecidas a la que se pretende establecer, estas se fortalecen mientras que las que son menos precisas tienden a extinguirse a causa de la falta de contingencia con refuerzos.

Así, el mecanismo fundamental de estas técnicas conductuales es el refuerzo, en particular el de tipo diferencial. Desde mediados del siglo XX sabemos que resulta más eficaz focalizar los procesos de instrucción en el reforzamiento de conductas deseables que en el castigo de otras incorrectas, tanto por cuestiones éticas como por otras puramente prácticas.

El moldeamiento es una de las técnicas operantes que sirven para desarrollar conductas. En este sentido es similar al encadenamiento, en el cual el aprendizaje consiste en combinar comportamientos sencillos presentes en el repertorio del sujeto con el objetivo de formar cadenas conductuales complejas, como arrancar un vehículo o tocar un instrumento musical.

Una variante especial de este paradigma operante es el automoldeamiento, en el cual se emparejan un estímulo condicionado como otro incondicionado sin que el comportamiento del sujeto de aprendizaje influya en el proceso. Por tanto, el automoldeamiento no se incluye dentro del condicionamiento operante o skinneriano sino del clásico o pavloviano.

El método de aproximaciones sucesivas

Para aplicar el moldeamiento y el método de aproximaciones sucesivas es necesario en primer lugar determinar cuál es la conducta final que el sujeto deberá aprender a ejecutar. A continuación se evalúa su repertorio de respuestas, por lo general a través de tests conductuales, para identificar una que pueda ser un buen punto de partida para el aprendizaje.

En concreto, el objetivo es seleccionar una conducta que el sujeto pueda llevar a cabo sin problema y que se parezca lo más posible a la respuesta objetivo, tanto en su faceta topográfica (p. e. tipo de movimientos musculares implicados) como en la funcional; éste término hace referencia a la meta o función que cumple un comportamiento determinado.

El siguiente paso consiste en determinar los pasos que llevarán de la conducta inicial a la final, es decir, las aproximaciones sucesivas al comportamiento objetivo. Es recomendable ensayar la secuencia antes de aplicarla y, en caso de que sea necesario, también conviene revisarla durante el proceso de moldeamiento por tal de potenciar su efectividad.

El moldeamiento se ha utilizado con éxito en un gran número de aplicaciones distintas. Entre las más relevantes encontramos la educación especial (como los casos de autismo y de diversidad funcional en general), la rehabilitación motora tras lesiones y las disfunciones sexuales; el método de Masters y Johnson para tratar la disfunción eréctil es un buen ejemplo.

Técnicas operantes asociadas

Por lo general el moldeamiento no se aplica de forma aislada, sino en un contexto de intervención más amplio: el del paradigma del condicionamiento operante, y en particular en el análisis de conducta aplicado, que fue desarrollado por Skinner y en el cual surgieron originalmente muchas de las técnicas operantes que conocemos en la actualidad. Este se basaba en asociar ciertas acciones a los estímulos producidos por los efectos que ese comportamiento tiene al ser aplicado sobre el entorno.

Para potenciar la efectividad del método de aproximaciones sucesivas éste suele combinarse con otros procedimientos operantes. En este sentido cabe destacar la aplicación de estímulos discriminativos que informen al sujeto de que si emite la conducta correcta obtendrá reforzamiento y el desvanecimiento progresivo de estos.

El objetivo final es que la conducta meta pase a estar controlada por refuerzos naturales, como los de tipo social (como las sonrisas e incluso las miradas atentas), y no por los estímulos discriminativos, que son un buen modo de desarrollar conductas pero no de mantenerlas. Este proceso puede ser denominado “transferencia del control estimular”.

Otras técnicas operantes que se asocian con frecuencia al moldeamiento son el modelado, que consiste en el aprendizaje a través de la observación de la conducta de otros, las instrucciones verbales y la guía física, que se daría cuando una psicóloga mueve las manos del niño a quien está ayudando a educar para indicarle cómo debe usar una cremallera.