¿Cómo tener una actitud positiva ante el cáncer?

Consejos para tener una actitud positiva ante el cáncer y afrontar la enfermedad del mejor modo.

Cómo tener una actitud positiva ante el cáncer

A la hora de llevar a cabo un tratamiento contra el cáncer en los últimos años se está poniendo mucha atención a la gran importancia de tener una actitud positiva.

Para ello, algunos hospitales cuentan con profesionales de la psicooncología que puedan ayudar a los pacientes y a sus familiares, proporcionándoles herramientas para afrontar el diagnóstico y el tratamiento frente al cáncer. Pero de todas formas, también ayuda que el propio paciente y/o sus familiares conozcan maneras de fomentar una actitud positiva ante el cáncer.

Así pues, a continuación haremos un repaso por varios consejos acerca de cómo tener una actitud positiva ante el cáncer y prevenir al máximo la aparición de trastornos del estado de ánimo, de ansiedad, etc.

Consejos para tener una actitud positiva ante el cáncer

Cuando alguien recibe el diagnóstico de haber desarrollado cualquier tipo de cáncer no sabemos cómo va a reaccionar, ya que varía mucho en función de cada persona, habiendo una serie de variables que suelen influir bastante (p. ej., la edad, el nivel socioeconómico y los recursos que el paciente tiene para afrontar el tratamiento, apoyo social y familiar, etc.).

Es por ello que, sea cuál sea el caso, conviene exponer una serie de recomendaciones recopiladas de la mano de expertos en la materia acerca de cómo tener una actitud positiva ante el cáncer, tal y como veremos a continuación.

1. Confiar en el equipo médico

Resulta fundamental para tener una actitud positiva ante el cáncer confiar en el equipo médico que va a proporcionarle el tratamiento. Así podrá empezar a afrontar de manera activa el tratamiento que le proporcionen y, para ello, un buen comienzo sería tener una comunicación fluida con los profesionales que van a ayudarle, ya que ellos son el principal soporte de cara a poder superar la enfermedad al realizar las sesiones del tratamiento, proporcionarle la información necesaria, asesorarle e incluso podrían le podrían apoyar emocionalmente.

En algunos equipos incluso cuentan con psicólogos que puedan proporcionarle un tratamiento psicológico coadyuvante junto al tratamiento frente al cáncer, con el fin de ayudarle a afrontar la enfermedad y su tratamiento.

Cómo afrontar emocionalmente el cáncer

Por lo tanto, es importante que el paciente conozca todos los detalles acerca de su condición médica, sobre el tratamiento que va a recibir, los efectos secundarios del mismo y también acerca de los posibles cambios en cuanto a su imagen corporal a causa de la enfermedad y del tratamiento, así como lo que podría hacer para afrontar su situación. Sin embargo, cada persona es un mundo y, por ello, tiene unas necesidades diferentes, de manera que no debe cortarse a la hora de consultar con los especialistas todas las dudas que pueda tener y no quedarse nunca con las ganas.

2. Expresar los sentimientos

La segunda recomendación acerca de cómo tener una actitud positiva ante el cáncer es permitirse el suficiente espacio para expresar todas las emociones y sentimientos que se puedan experimentar, ya que reprimir los sentimientos negativos resulta contraproducente y puede causar un mayor malestar psicológico a largo plazo, lo que dificultará el proceso de afrontamiento de la enfermedad y la adherencia al tratamiento a nivel psicológico.

Con ello, también nos referimos a que se debería evitar la “tiranía del pensamiento positivo en todo momento”, ya que aunque tener no se puede forzar el hecho de tener que estar bien todo el tiempo, siendo normal que se pasen momentos de tristeza y se encuentre uno desanimado. Lo importante en esos casos es darse a uno mismo tiempo para expresar esos sentimientos y así desahogarse, liberando tensiones con el fin de favorecer que de manera global se tenga una actitud positiva ante el cáncer.

3. Apoyarse en personas cercanas

La tercera recomendación acerca de cómo tener una actitud positiva ante el cáncer es apoyarse en personas cercanas como familiares, pareja y/o amigos de confianza, ya que el apoyo social es muy importante para poder estar rodeado de los seres queridos, ya que son aquellos que hacen más felices a las personas, estando presentes hasta en los momentos más duros para dar todo su cariño. Es importante que acompañen al paciente en todo momento para que no se sienta sólo ni decaiga en los momentos más duros durante el proceso de tratamiento.

Estas personas también pueden brindar apoyo emocional e instrumental al paciente (p. ej., ayudándole con tareas del hogar, acompañarle a las sesiones de radioterapia, acompañarle a las sesiones con el psicólogo, llevarle a los sitios en coche si lo necesitara, ir a visitarlo al hospital, etc.).

Asimismo, las personas cercanas al paciente deben estar preparadas psicológicamente para los cambios que sucederán a raíz de la enfermedad como resultado de la hospitalización, el tratamiento y también por las nuevas necesidades del paciente.

4. Intentar comprender con mayor detenimiento el propio cuerpo

La cuarta recomendación para tener una actitud positiva ante el cáncer sería intentar conocer con mayor detenimiento el propio cuerpo y darle lo que nos pide en cada momento, ya que es importante reconocer las fortalezas y debilidades físicas y mentales, ya que nadie va a cuidar de la salud de un paciente como él mismo, siendo quien mejor se conoce, por lo es importante prestar atención a los síntomas físicos del propio cuerpo y poner especial atención a cómo afectan a la salud determinados alimentos, situaciones, lugares y, todo aquello que no le siente bien al cuerpo, conviene eliminarlo.

Es importante tener cuidado con todo aquello que pueda sentar mal al cuerpo con el fin de estar lo mejor posible físicamente para poder mantener una actitud positiva ante el cáncer.

5. Tener una vida social activa aunque estableciendo ciertos límites

La quinta recomendación para tener una actitud positiva ante el cáncer es tener una vida social activa, rodeándose de personas de confianza con la que se pueda pasar ratos agradables y también compartir vivencias, dudas y miedos, tal y como hacía antes de recibir el diagnóstico, con el fin de llevar una vida lo más adaptativa posible, favoreciendo así el bienestar del paciente.

Una función muy importante que cumplen los verdaderos amigos es hacernos pasar momentos agradables a la par que hacen, aunque sea de forma indirecta, que nos olvidemos de nuestras preocupaciones para no sufrir siempre esa carga psicológica.

6. Mantener unos buenos hábitos de vida y realizar actividades gratas

La séptima recomendación acerca de cómo tener una actitud positiva ante el cáncer sería tener unos hábito de vida saludables como dormir el tiempo suficiente, no fumar ni beber alcohol, comer de forma saludable, mantenerse activo en la medida de lo posible (si es posible dar un paseo todos los días al menos), realizar ejercicios de recuperación o mantenimiento de la forma física dentro de las posibilidades de cada uno, hacer cosas que nos resulten agradables (p. ej., leer un buen libro, ver series, etc.) y, por supuesto, dedicar tiempo para uno mismo y para estar con amigos y familiares.

Para tener un mejor descanso, se puede probar con ciertas alternativas como el yoga, la meditación y/o el Mindfulness, ya que está probado que ayudan a conciliar mejor el sueño, lo que resulta fundamental para que el cuerpo descanse y se encuentra con más energía para afrontar el día a día.

Además, practicar ciertas técnicas de relajación puede ayudar a disminuir las sensaciones subjetivas de ansiedad, la tensión muscular y la actividad del sistema nervioso simpático, así como también pueden ser útiles ante ciertas situaciones estresantes (p. ej., en los días previos al ingreso hospitalario, la espera de noticias del médico, el traslado al quirófano, etc.).

7. Adaptar los objetivos vitales a una posible limitación progresiva

También es útil ir adaptando poco a poco los objetivos vitales ante una posible limitación progresiva; el ritmo de vida debería ir adecuándose de manera realista en cada momento. Eso sí, sin perder nunca el afán de superación en todo aquello que sea posible y no desgaste más de lo necesario, con el fin de fomentar el optimismo y la autorrealización.

A ser posible, se deberían ir recuperando de forma progresiva ciertas competencias (p. ej., tareas domésticas, laborales y de otro tipo).

8. Buscar ayuda de un profesional de la salud mental si se considera necesario

Una opción muy recomendable para saber cómo tener una actitud positiva ante el cáncer consiste en buscar la ayuda de un psicólogo que pueda acompañarle durante el proceso de aceptación de la enfermedad, para ayudarle con las posibles dificultades a nivel psicológico sufridas de manera comórbida junto al cáncer (p. ej., depresión, ansiedad, distrés, etc.) y para ayudarle a afrontar el proceso de tratamiento, entre otras cosas. Aunque en muchas ocasiones el hospital donde está siendo tratado cuente con un equipo de psicólogos encargados de proporcionar apoyo psicológico a pacientes de oncología.

Hay psicólogos especializados en psicooncología que cuentan entre sus principales funciones: tener que proporcionar ayuda a los pacientes y a sus familiares a la hora de afrontar la enfermedad y a mejorar la adherencia al tratamiento médico. También se encargan de ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes de oncología, animándoles a tener siempre presente su autocuidado, ayudándoles a restituir su equilibrio a nivel personal, psicológico y familiar durante la enfermedad y también cuando la han superado.

Hay una serie de necesidades a nivel psicológico que podrían tener tanto los pacientes como sus familiares como pueden ser las siguientes:

  • Shock frente al diagnóstico.
  • Afrontar la enfermedad.
  • Depresión y ansiedad.
  • Prepararse para el tratamiento y la hospitalización.
  • Gestionar el dolor.
  • Gestionar el afrontamiento de los efectos secundarios del tratamiento.
  • Cuidados paliativos.
  • Rehabilitación.
  • Asistencia a los familiares en el duelo y la pérdida.

Otra alternativa, a la que también se puede recurrir de manera combinada con el tratamiento médico y la ayuda psicológica, sería la búsqueda de apoyo de alguna asociación que se encuentre accesible en su localidad que esté enfocada en la lucha contra el cáncer (p. ej., en España está la Asociación Española Contra el Cáncer), donde brindan a los pacientes, entre otras cosas, orientación médica y de enfermería, atención psicológica, apoyo y atención social, acompañamiento, etc.

  • Amigo, I. (2020). Manual de psicología de la salud. Madrid: Ediciones Pirámide.
  • American Cancer Society (s.f.). ¿Acaso no es importante mantener una actitud positiva importante en la lucha contra el cáncer? American Cancer Society.
  • Cruzado, J.A. (2010). Tratamiento psicológico en pacientes con cáncer. Madrid: Editorial Síntesis.
  • Cruzado, J.A. (2014). Manual de psicooncologia: Tratamientos psicológicos en pacientes con cáncer. Madrid: Ediciones Pirámide.
  • Estapé, T. (2018). Cáncer: Cómo afrontar los tres días esenciales. Barcelona: Editorial UOC.

Psicólogo

Mario Arrimada es Graduado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca y dispone de un Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la Universidad a Distancia de Madrid. Varios cursos de formación, entre ellos el de Experto en Trastornos de la Personalidad con la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia, de Experto en Mindfulness y de Experto en DSM5 y CIE11, ambos en la UDIMA.

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