¿Cuáles son los efectos de las mascotas en niños con autismo?

Así es como interactuar con una mascota puede beneficiar a los niños y niñas con autismo.

Efectos de las mascotas en niños con autismo

Los niños con autismo suelen tener dificultades a la hora de iniciar y mantener interacciones con otros niños y, entre las ayudas para mejorar sus habilidades sociales, se ha encontrado que una de ellas es la compañía de una mascota, lo que ha demostrado unos resultados muy positivos y también prometedores.

Diversos estudios acerca de los efectos de las mascotas en niños con autismo han obtenido unos resultados muy positivos, destacando una mejora en sus habilidades sociales a nivel general y una disminución de su activación fisiológica en contextos sociales, así como una disminución de sus interacciones sociales con otros niños.

En el presente artículo veremos con mayor detalles cuales son esos efectos en todos los niveles: social, psicológico y físico.

Ansiedad social en niños con un Trastornos del Espectro Autista (TEA)

A nivel general, los niños con TEA suelen tener ciertas dificultades a la hora de interactuar socialmente y comunicarse con otras personas debido a una serie de deficiencias a la hora de percibir las señales verbales y no verbales de otras personas, de acercarse a otras personas, de responder ante ciertos contextos sociales, así como de mantener el contacto visual.

Todo ello puede provocar dificultades a los niños con TEA a la hora de iniciar y/o mantener interacciones sociales con otros niños, por lo que tras haber sufrido algún que otro intento dificultoso, podría desencadenar que desarrollen ansiedad ante situaciones sociales.

Sin embargo, a día de hoy hay suficientes estudios que han demostrado que estos niños pueden progresar en el desarrollo de habilidades sociales que les permitan iniciar y mantener interacciones sociales con bastante éxito, entre las que se encuentra el apoyo de un animal de compañía. Es por ello que a continuación se expondrán algunos estudios que han demostrado los efectos de las mascotas en niños con autismo, los cuales han demostrado unos resultados bastante positivos, a la par que prometedores.

Los efectos beneficiosos de las mascotas en niños con autismo

Diversos estudios que han estudiado los efectos de las mascotas en niños con autismo han encontrado los siguientes beneficios en general.

1. Beneficios a nivel social

Hay numerosos estudios al respecto que han demostrado que la mera presencia de una mascota está directamente relacionado con la mejoría de las habilidades sociales en niños con autismo. A continuación veremos con mayor detenimiento los efectos de las mascotas en niños con autismo.

Uno de esos efectos de las mascotas en niños con autismo es que, la mera presencia de un animal, se ha visto que ayuda a reducir los efectos fisiológicos producidos por la ansiedad social, resultados que fueron similares en niños nurotípicos con ansiedad social.

Otro de los beneficios de tener una mascota en niños con autismo es la ayuda que les proporciona a la hora de mejorar sus habilidades sociales, de manera que tienen mayor predisposición a iniciar y mantener interacciones sociales, así como también se ha demostrado que hay una disminución de interacciones negativas con otros niños.

Tener una mascota en el aula que haya niños con TEA, demuestra también efectos de las mascotas en niños con autismo, ya que facilita el éxito a la hora de mantener interacciones sociales con otros compañeros de clase, ayudándoles a tener una menor inhibición social, de manera que estén más predispuestos a ser ellos quienes inicien las interacciones, así como tener una menor ansiedad social y, por ende, menos interacciones sociales negativas.

2. Beneficios a nivel psicológico

Entre los beneficios de tener una mascota a nivel psicológico, en personas con autismo se han encontrado los siguientes:

  • Como sabemos, mejora sus interacciones sociales y, con ello, ayuda a aumentar su autoestima.
  • Favorece el impulso del desarrollo de su autonomía, responsabilidad, y sensaciones de sentirse útiles.
  • Estimula su lenguaje, su atención y su memoria.
  • Puede reducir o prevenir estados de ansiedad, depresión y también de soledad.
  • Puede ayudar en el control de los impulsos, pudiendo disminuir los niveles de hiperactividad y de agresividad.
  • La compañía de un animal puede facilitar su predisposición a la hora de asistir y a colaborar en sesiones con el psicólogo.
  • También puede ayudar a que mantenga la motivación para conseguir los objetivos terapéuticos.
Beneficios de las mascotas en niños con TEA

3. Beneficios a nivel físico

Más allá de lo psicológico, también se han encontrado los siguientes beneficios de tener una mascota a nivel físico en personas con autismo:

  • Fomenta un aumento de la actividad física del niño.
  • Como consecuencia del ejercicio físico mejoran sus habilidades motoras, el equilibrio y la coordinación.
  • Tener una mascota en casa disminuye sus niveles de estrés y, con ello, la frecuencia cardiaca y la tensión arterial.

Estudios realizados sobre los efectos de las mascotas en niños con autismo y en niños con ansiedad social

Se han realizado diversos estudios acerca de los efectos de las mascotas en niños con autismo, así como también en niños que también tienen ansiedad social, obteniendo en todos ellos unos resultados muy positivos gracias a la presencia de una mascota a su lado.

Eso sí, también es importante consultar a un especialista a la hora de regalarle una mascota a un niño, ya que existen numerosos programas de socialización con animales y que sirven tanto para niños como para adultos, así como también existen algunos que están enfocados en personas con autismo.

1. Efectos de tener un perro en casa como mascota en niños con autismo

En un estudio realizado con niños con un trastorno del espectro autista (TEA), se pudieron demostrar algunos de los efectos de las mascotas en niños con autismo, destacando que la presencia de un animal en el hogar ayudaba a reducir significativamente su estrés fisiológico.

Para llevar a cabo el estudio se utilizó una muestra de 42 niños con autismo y cuyas edades estaban comprendidas entre los 3 y los 14 años, a los cuales se les entregó un perro con el que debían convivir durante un tiempo. A las 4 semanas ya se notaban unos niveles de cortisol (hormona del estrés) notablemente más bajos en comparación a los que tenían a las 2 semanas, habiendo una diferencia todavía mayor con respecto a los niveles que tenían al inicio del experimento.

Por lo tanto, este estudio ha demostrado que un animal de compañía puede ayudar a bajar los niveles de estrés fisiológico en niños con autismo.

Para llevar a cabo dicho estudio se llegaron a hacer exámenes de manera directa los niveles de activación fisiológica continua en niños con TEA en contextos sociales con la presencia del perro y también sin él para hacer una comparativa. Los niveles de activación fisiológica se evaluaron mediante la conductancia de la piel, ya que es una de las señales de activación fisiológica más estudiadas y que han demostrado ser una prueba robusta y eficaz para su cometido.

2. Efectos de tener una cobaya como mascota en el aula en niños con autismo

Un estudio más reciente realizado con 192 niños de 5 a 12 años, de los cuales 64 eran niños con TEA, pretendió comprobar la mejoría de los mismos en su desenvolvimiento ante situaciones sociales teniendo una cobaya como mascota de la clase. Los factores que se estudiaron en estos niños a lo largo del estudio fueron los siguientes: ansiedad social, déficit de habilidades sociales, aislamiento social, activación a nivel fisiológico e interacciones negativas con sus compañeros. Los resultados demostraron que los niños con TEA obtuvieron unas mejoras a nivel global en sus habilidades sociales tras 8 semanas con la cobaya como mascota en el aula.

3. Efectos de la presencia de mascotas en niños con autismo a la hora de jugar con otros niños

Otro estudio realizado con 99 niños (33 de ellos con TEA) en el que se realizó una observación de su comportamiento realizando diversas tareas: jugar con con juguetes y después jugar libremente en presencia de animales. Los resultados demostraron claramente que los niños con TEA se mostraron más participativos y con menos interacciones negativas con otros nulos cuando había animales presentes.

Este estudio demostró que la presencia de un animal ayuda a los niños con TEA, animándoles a estar menos aislados socialmente, tener menos interacciones negativas con sus compañeros y, en conjunto, a mejorar en su desenvolvimiento ante situaciones de índole social.

4. Efectos de la presencia de mascotas ante situaciones sociales en niños con ansiedad social

Hay otros estudios que han demostrado que la simple presencia de un animal, cambia la percepción de las personas neurotípicas con problemas de ansiedad social ante una situación social, haciendo que la perciban de una forma menos estresante y piden enfrentarse a ella con mayor optimismo. Si bien es cierto que el acompañamiento de otras personas de confianza es muy beneficioso, la presencia de una mascota, en algunos casos, se ha visto que produce mayores efectos en la reducción del estrés en contextos sociales.

En 2012 se realizó un experimento en el que participaron 47 niños neurotípicos con edades comprendidas entre los 7 y los 11 años, que presentaban ansiedad ante situaciones de índole social. Estos niños debían realizar la tarea de exponer un breve discurso ante la presencia de un grupo de adultos desconocidos, cambiando determinados aspectos del contexto (p. ej., habiendo adultos solamente, teniendo un juguete a mano y estando acompañados de un animal).

El resultado fue que cuando había un animal presente en compañía de los niños que debían hablar en público, estos mostraron menores niveles de ansiedad que si solamente estaban los adultos o si tenían un juguete, pudiendo deberse los resultados a la percepción por parte de los niños de no sentirse juzgados por parte de los animales y ver en ellos un apoyo incondicional, mientras que las personas pueden ser percibidas como una fuente de juicios sociales.

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Psicólogo

Mario Arrimada es Graduado en Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca y dispone de un Máster de Actualización en Intervención Psicológica y Salud Mental en la Universidad a Distancia de Madrid. Varios cursos de formación, entre ellos el de Experto en Trastornos de la Personalidad con la Asociación Española para el Fomento y Desarrollo de la Psicoterapia, de Experto en Mindfulness y de Experto en DSM5 y CIE11, ambos en la UDIMA.

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