La mielitis transversa es una enfermedad de la médula espinal que provoca síntomas como el dolor y la debilidad musculares; en los casos más graves estas alteraciones pueden mantenerse durante toda la vida. 

En este artículo describiremos qué es la mielitis transversa, cuáles son sus síntomas y causas principales y de qué modo se puede tratar.

¿Qué es la mielitis transversa?

Las mielitis son enfermedades que consisten en la inflamación de la médula espinal, tanto si ésta es la causa de los síntomas del paciente como si es una consecuencia de otro trastorno del sistema nervioso central.

El nombre “mielitis” proviene del hecho de que con frecuencia se ven afectadas fibras nerviosas cubiertas de vainas de mielina, una sustancia que aísla los axones y facilita la transmisión de impulsos electroquímicos entre neuronas.

“Mielitis transversa” es el término que se utiliza para denominar a esta enfermedad cuando la inflamación se produce en los dos lados de una sección de la médula. Hablamos de mielitis transversa parcial cuando la inflamación se extiende a ambos lados de la médula espinal pero de forma incompleta.

En general los daños se limitan a un área reducida de la médula, aunque la gravedad de la mielitis varía en función del caso. La interrupción en el envío de señales a lo largo de la espina dorsal provoca alteraciones y déficits físicos de diversa índole.

Síntomas y signos principales

Los síntomas de la mielitis transversa suelen afectar a los dos lados del cuerpo por debajo de la sección dañada de la médula. Aunque en general el desarrollo de estos síntomas se produce en cuestión de horas o días, a veces es más lento, pudiendo tardar semanas en evolucionar de forma completa.

1. Dolor

En muchos casos la mielitis transversa se detecta por la aparición súbita de dolores intensos y punzantes en la parte baja de la espalda y en las piernas. En función de la parte de la médula afectada puede producirse dolor en otras partes del cuerpo, como el pecho y el abdomen.

2. Debilidad muscular

La debilidad muscular afecta normalmente a las piernas, lo cual provoca sensaciones de pesadez en las extremidades inferiores y dificultades para caminar. Si la sección dañada se localiza en una parte elevada de la médula puede darse debilidad también en los brazos.

3. Parálisis

En el contexto de la mielitis transversa la parálisis muscular se da como una progresión de la debilidad en las extremidades, particularmente en las piernas. Cuando la parálisis es parcial hablamos de paraparesis, mientras que si es completa el término correcto es paraplejia.

4. Alteraciones sensoriales

Las sensaciones anormales que pueden aparecer como consecuencia de la mielitis incluyen hormigueo, entumecimiento, picor, quemazón y sensibilidad al calor y al frío intensos. Las partes del cuerpo afectadas de forma habitual son las piernas, el torso y los genitales. También es habitual que se produzcan déficits sensoriales.

5. Disfunción de los esfínteres

La alteración en la función de la vejiga y de los intestinos se manifiesta en la presencia de incontinencia urinaria, dificultades para orinar y defecar y estreñimiento.

Causas de esta enfermedad

La mayoría de casos de mielitis transversa se producen como consecuencia de trastornos que afectan al sistema nervioso. No obstante, a veces no existe una causa identificable; en estos casos hablamos de “mielitis transversa idiopática”.

1. Trastornos del sistema inmunitario

Existen muchas alteraciones inmunitarias que se relacionan con la inflamación de la médula espinal. Entre estas destacan las reacciones postinfecciosas y postvacunales y la esclerosis múltiple, a la que dedicamos un apartado separado.

Asimismo puede aparecer mielitis transversa como consecuencia de trastornos autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, la neuromielitis óptica y el síndrome de Sjogren.

2. Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es un trastorno inmunitario particularmente frecuente que provoca la destrucción de las vainas de mielina que envuelven los axones del sistema nervioso central. Cuando esta enfermedad está presente es habitual que aparezca mielitis transversa como uno de sus primeros signos.

3. Infecciones víricas y de otros tipos

Las infecciones por virus son una causa habitual de mielitis transversa, que suele darse durante el periodo de recuperación. Los virus herpéticos como la varicela y el citomegalovirus son algunos de los más comunes en este sentido.

Además las infecciones por bacterias (como la sífilis y la tuberculosis), hongos (como los criptococos) y parásitos (como la toxoplasmosis) también pueden provocar la inflamación de la médula. No obstante, este problema es más frecuente en infecciones víricas.

4. Otras enfermedades inflamatorias

El lupus eritematoso sistémico, la enfermedad mixta del tejido conectivo, la sarcoidosis, el escleroderma, el síndrome de Sjogren, entre otras enfermedades, también pueden provocar inflamaciones en las fibras nerviosas de la médula espinal. En muchos casos estos trastornos se relacionan con el sistema inmunitario.

Tratamiento de la mielitis transversa

Aunque la mielitis transversa puede provocar problemas crónicos, si el tratamiento se inicia de forma temprana los síntomas y signos suelen reducirse en cuestión de semanas, si bien pueden tardar casi dos años en remitir completamente. El pronóstico es peor en caso de que no se produzca una mejora después de unos cinco meses de tratamiento.

El tratamiento de la mielitis transversa suele consistir en la administración de medicamentos combinados con terapia de rehabilitación física, que tiene el objetivo de mejorar la fuerza de los músculos y la coordinación. En ocasiones es necesario utilizar dispositivos de asistencia, como muletas o sillas de ruedas, de forma temporal o permanente.

Algunos de los fármacos más utilizados en el tratamiento de la mielitis son los corticoesteroides intravenosos como la metilprednisolona y la dexametasona, que pueden reducir la inflamación de la médula. Los medicamentos concretos que se utilicen dependerán de la causa; así, si la enfermedad se debe a un virus se administrarán antivíricos.

Cuando el organismo no responde adecuadamente a los corticoesteroides puede aplicarse una terapia de intercambio de plasma (plasmaféresis), que consiste en extraer plasma sanguíneo y sustituirlo por fluidos especiales. De este modo se pretende eliminar los anticuerpos responsables de la inflamación medular.

Además se administran frecuentemente fármacos para tratar síntomas secundarios; por ejemplo, se utilizan analgésicos y relajantes musculares para reducir el dolor, y si hay presentes disfunciones sexuales o anímicas pueden recetarse medicamentos específicos para estas alteraciones.