Las demencias son un tipo de enfermedad neurodegenerativa en la que se van perdiendo de manera progresiva diferentes capacidades mentales, deteriorándose progresivamente la persona en su conjunto según la enfermedad avanza. La más conocida de estas enfermedades es el Alzheimer, si bien existen muchas otras.

Dentro de este grupo de desórdenes, otra enfermedad neurodegenerativa que reúne características muy semejantes a las del Alzheimer es la conocida como enfermedad de Pick. Veamos cuáles son sus características.

Enfermedad de Pick: características principales

La enfermedad de Pick es un trastorno neurodegenerativo que causa el progresivo deterioro de las capacidades mentales de aquellos que la sufren debido a la muerte neuronal. Así pues provoca una demencia de tipo frontotemporal, iniciándose la destrucción celular en el lóbulo frontal para poco a poco expandirse al temporal.

Esta enfermedad es una forma relativamente común de demencia frontotemporal, cálculandose que alrededor del 25% de ellas se deben a la enfermedad de Pick. Los síntomas suelen iniciarse entre los 40 y 50 años de edad, y tiene la peculiaridad de que se trata de una enfermedad que no tiene más prevalencia según aumenta la edad (al contrario que el Alzheimer).

Al igual que la mayoría de las otras demencias, la enfermedad de Pick es una enfermedad que provoca un deterioro progresivo e irreversible sin que se presenten periodos de remisión y que culmina con la muerte del individuo. Tiene un curso de alrededor de entre 5 y 15 años entre el inicio de los síntomas y el deceso o muerte del sujeto.

Síntomas

La presentación de los síntomas de la enfermedad de Pick en ocasiones hace que se confunda con formas de Alzheimer poco habituales, pero tiene características que permiten distinguirla de ésta y otras demencias

Los principales síntomas de la demencia provocada por esta enfermedad son los siguientes.

1. Cambios de personalidad

Uno de los primeros síntomas en percibirse en la enfermedad de Pick es la presencia de cambios súbitos en la personalidad del paciente. Estos cambios suelen referirse a un aumento en la desinhibición conductual, una mayor agresividad e impulsividad e incluso un aumento en la socialización. También puede ocurrir lo contrario, presentando abulia y apatía.

2. Estado de ánimo alterado

Al igual que la personalidad, el estado de ánimo también puede verse alterado ya desde las primeras fases de la enfermedad. Labilidad emocional, irritabilidad, nerviosismo o por el contrario embotamiento emocional pueden verse frecuentemente.

3. Funciones ejecutivas

Teniendo en cuenta que la alteración se inicia en el frontal, resulta fácil asociar esta enfermedad con la presencia de alteraciones en las funciones ejecutivas. La toma de decisiones, evaluación de riesgos, planificación y mantenimiento o cambio de la acción se complican. Es común observar la existencia de perseverancia e incluso de características obsesivoides. Especialmente marcada es la falta de control de los impulsos.

4. Socialización

También es frecuente que se deterioren las relaciones sociales del paciente. Si bien inicialmente en algunos casos puede facilitarse un acercamiento a los demás al reducir el nivel de inhibición, a la larga los vínculos y las habilidades sociales se van deteriorando. Es frecuente también que el debilitamiento del autocontrol haga que presenten hipersexualidad, realizando prácticas como la masturbación en público.

5. Memoria

En su expansión por el frontal y el temporal, la enfermedad de Pick va generando poco a poco alteraciones de memoria tanto anterógrada como retrógrada. Estas alteraciones se dan de manera más tardía en comparación con otras demencias como el Alzheimer, con la que en ocasiones es confundida.

6. Lenguaje

La enfermedad de Pick suele causar con el paso del tiempo alteraciones en el lenguaje del paciente. Es común que el habla, así como también la lectoescritura, se enlentezca y pierda fluidez. La anomia, la perseveración y repetición de palabras y la ecolalia son también frecuentes. También el uso pragmático del lenguaje tanto en sus aspectos verbales como paraverbales y su adecuación a las normas y situaciones concretas suelen presentar alteraciones.

Sus causas

La enfermedad de Pick es un problema cuyo origen se desconoce. Sin embargo, se ha detectado que las personas que sufren enfermedad de Pick presentan alteraciones en los genes codificadores de proteína tau.

La proteína tau aparece en exceso en el cerebro, dentro de los complejos conocidos como cuerpos de Pick. Estas células provocan daños en las neuronas de la zona frontal y temporal que culminan con una progresiva atrofia de los lóbulos cerebrales. También se observa la presencia de neuronas abalonadas.

El hecho de que se hayan encontrado mutaciones genéticas en los genes que desarrollan esta proteína indica que dicha enfermedad se ve influida por la genética, y de hecho puede llegar a transmitirse a la descendencia.

Tratamiento de la enfermedad de Pick

La demencia causada por la enfermedad de Pick no tiene un tratamiento que pueda revertir sus efectos. De este modo, la enfermedad de Pick no tiene propiamente un tratamiento curativo a día de hoy. Pero a pesar de ello es posible enlentecer el deterioro causado por la progresión de la enfermedad y ayudar a que los afectados tengan una mejor calidad de vida.

A nivel psicológico es fundamental el uso de la terapia ocupacional y la neuroestimulación de cara a mantener mentalmente activado al paciente. También resulta de utilidad el uso de mecanismos compensatorios en lo que respecta a las habilidades que se van perdiendo, como por ejemplo el uso de una agenda para controlar las cosas que debe realizar y que los déficits de memoria tengan menor efecto en su vida diaria.

La psicoeducación, asesoramiento y apoyo psicológico tanto al paciente como a su entorno es también imprescindible, puesto que se está haciendo frente a una situación complicada en la que la existencia de información respecto lo que le ocurre al individuo es fundamental para comprender su situación.

A nivel farmacológico pueden emplearse diferentes psicofármacos como los antidepresivos o incluso algunos antipsicóticos de cara a controlar la sintomatología.

Referencias bibliográficas:

  • Santos, J.L. ; García, L.I. ; Calderón, M.A. ; Sanz, L.J.; de los Ríos, P.; Izquierdo, S.; Román, P.; Hernangómez, L.; Navas, E.; Ladrón, A y Álvarez-Cienfuegos, L. (2012). Psicología Clínica. Manual CEDE de Preparación PIR, 02. CEDE. Madrid.