Esta faceta de las ciencias de la salud permite tratar lesiones cerebrales.

Posiblemente conozcamos a alguien que haya sufrido algún tipo de accidente que le haya menguado las capacidades mentales, o bien lo hayamos visto en alguna ocasión en alguna película o leído en un libro. Accidentes de coche, ictus, demencias… todo ello tiene o puede tener un gran efecto sobre nuestro sistema nervioso.

En estos casos, tras llevar a la persona al hospital y una vez su situación ya es estable y no corre peligro, se procede a evaluar sus capacidades y cuando se detectan alteraciones se termina realizando neurorehabilitación, o rehabilitación neuropsicológica. A lo largo de este artículo vamos a hablar sobre este tipo de rehabilitación.

¿Qué es la rehabilitación neuropsicológica?

Se entiende por rehabilitación neuropsicológica al proceso terapéutico mediante el cual se trata a personas que han padecido algún tipo de lesión cerebral con el fin de que éstos recuperen o al menos mejores las habilidades cognitivas y la funcionalidad en la vida diaria que han perdido producto de dichas lesiones.

La gran plasticidad cerebral que tenemos, especialmente en la infancia pero que sigue en parte vigente durante el resto de nuestra vida, permite que en muchos casos sea posible la recuperación o mejoría parcial o total de las funciones perdidas. Eso sí, no siempre esto va a ser posible, en cuyo caso se pueden emplear otras estrategias para que dicha pérdida no genere una discapacidad.

La rehabilitación es llevada a cabo generalmente por un equipo multidisciplinar de diferentes profesionales del ámbito de la salud que aportan los conocimientos y técnicas provenientes de sus respectivas disciplinas para mejorar la situación del paciente. Entre ellos encontramos médicos, psicólogos clínicos y neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, logopedas y fisioterapeutas, entre otros.

A lo largo del proceso, se pretende generar un modelo explicativo que permita al paciente y a su entorno comprender qué ha ocurrido y sus afectos, acompañar el afrontamiento de este hecho y finalmente aliviar o remediar los déficits producidas por las lesiones, sea mediante la recuperación de funciones o a través de la aplicación de mecanismos distintos con el fin de suplir las dificultades.

El tipo de ayuda que se da a pacientes

Es importante que esta neurorehabilitación o rehabilitación neuropsicológica tenga validez ecológica, es decir que lo que se lleve a cabo le sirva al paciente para su práctica en el día a día.

El tratamiento debe ser personalizado y estar ajustado a las capacidades del paciente, así como dirigido a su recuperación funcional. Algunas variables a tener en cuenta es el tipo, zona, gravedad y causa de la lesión, la capacidad cognitiva y funcional previa a ésta y aspectos como el sexo o la edad.

Las formas de actuar y las técnicas concretas que se emplean, por lo tanto, van a variar en gran medida en cada caso. En ocasiones puede ser necesario realizar además de la rehabilitación un entrenamiento en habilidades sociales, rehabilitación laboral y técnicas de modificación de conducta, así como terapia para aliviar perturbaciones derivadas de la vivencia de su estado y orientación familiar.

Del mismo modo hay que tener en cuenta que a veces no se busca mejorar las capacidades del paciente ni recuperarle, sino mantener el mayor tiempo posible sus funciones mentales. Por último, hay que tener en cuenta que la rehabilitación debe ser plástica y tener en cuenta la evolución del paciente: será necesario ir realizando un seguimiento y evaluación para poder ajustar la rehabilitación al estado del paciente.

Enfoques dentro de la rehabilitación

Dentro de la rehabilitación neuropsicológica podemos actuar de diferentes maneras con el fin de que el paciente pueda recuperar la funcionalidad. No se trata de maneras de actuar mutuamente excluyentes, si no que pueden solaparse. Se trata más bien de distintas maneras de enfocar el tratamiento, enfocándolo hacia la posibilidad de recuperar las funciones perdidas. Concretamente podemos encontrar los tres siguientes grandes enfoques, si bien puede añadirse la optimización como un cuarto enfoque a tener en cuenta.

Restauración o restitución de funciones

Se entiende como tal el enfoque de neurorehabilitación que se centra en la recuperación de los mismos mecanismos que el sujeto ha perdido o visto disminuidas debido a la lesión cerebral sufrida. Se trabaja a través de la estimulación de dichas funciones, buscando reentrenar al sujeto en su aplicación y reconstruir la función. Sin embargo no siempre es posible la recuperación, especialmente cuando hablamos de de grandes lesiones encefálicas.

Compensación de funciones

Cuando no es posible recuperar las funciones perdidas, el tratamiento se centrará en optimizar y potenciar otras habilidades de manera que puedan compensar las que se han perdido y que dicha pérdida no genere una discapacidad. Se trata de usar lo que el paciente tiene preservado para que pueda desenvolverse.

Sustitución

En parte semejante a las estrategia de compensación, la sustitución busca que a través de diferentes medios y estrategias el sujeto sea capaz de compensar los déficits cognitivos y funcionales, empleando diferentes habilidades alternativas o incluso medios externos como alarmas o agendas.

Optimización

Más allá de compensar o sustituir habilidades perdidas, la rehabilitación neuropsicológica puede actuar de manera que se mejoren las capacidades y potencialidades de la persona a la que se le realiza.

¿Qué se rehabilita?

La rehabilitación neuropsicológica es un elemento que debe tener en cuenta al sujeto de manera holística, es decir como a un todo. Sin embargo, generalmente la rehabilitación se centra en habilidades concretas, siendo algunas de las más habituales las siguientes.

1. Atención

La capacidad atencional puede resultar disminuida a causa de una lesión cerebral, precisando de rehabilitación neuropsicológica.

2. Memoria

La memoria es una de las capacidades básicas que más importancia tienen en nuestro día a día, y es frecuente que en la rehabilitación neuropsicológica se intente facilitar el recuerdo.

Puede fallar el recuerdo de lo sucedido en el pasado, la capacidad de grabar nueva información, la memoria prospectiva (que tengo que hacer más adelante) o el reconocimiento, entre otros. Diferentes programas y técnicas, como la de reminiscencia, pueden ayudar a mantener la memoria o a ejercitarla.

3. Funciones ejecutivas

El conjunto de funciones ejecutivas es uno de los aspectos en los que más rehabilitación neuropsicológica se realiza, siendo estas habilidades prácticamente imprescindibles para conseguir llevar una vida autónoma y funcional.

4. Psicomotricidad

El movimiento es otra de las capacidades que puede resultar afectada debido a una lesión cerebral. Desde la emisión de movimientos descontrolados hasta la inmovilidad, pasando también por las apraxias o pérdida/disminución de la capacidad para ejecutar acciones más o menos complejas y llevar a cabo de forma coordinada secuenciadas de movimientos, pueden precisar de neurorehabilitación.

5. Lenguaje

Las afasias son pérdidas o déficits en las capacidad de comunicarse mediante el lenguaje debido a una lesión cerebral, siendo una problemática frecuente. El problema puede encontrarse en la fluencia y expresión, la comprensión o la repetición. Se trata de una habilidad muy trabajada a nivel de rehabilitación.

6. Rehabilitación perceptiva

Es muy frecuente que ante una lesión cerebral se produzcan alteraciones perceptivas, o algún tipo de agnosia o falta de reconocimiento de la estimulación. Mediante la rehabilitación neuropsicológica pueden producirse mejoras en este aspecto.

Problemas en los que suele aplicarse

Existe una gran cantidad de problemáticas en los que se genera una lesión cerebral y en la que puede requerirse la aplicación de rehabilitación neuropsicológica. Entre ellos, algunos de los más habituales son los siguientes.

1. Traumatismos craneoencefálicos

Una causa muy frecuente de lesiones cerebrales son los traumatismos craneoencefálicos, generados frecuentemente por accidentes de tráfico, caídas o incluso por agresiones. Los síntomas y funciones perjudicadas van a depender en gran medida de la localización y extensión de la lesión.

2. Accidentes cerebrovasculares

Los ictus, sea en forma de isquemia o de hemorragia, son un gran problema que se ha convertido en una de las principales causas de muerte en la población. En ellos se produce o bien la anegación o bien el bloqueo y cese de suministro de oxígeno a parte del cerebro. Ello provoca que una gran cantidad de neuronas muera, lo que dependiendo de la zona en que se produzca la muerte neuronal va a generar déficits que pueden ser más o menos permanentes. La rehabilitación neuropsicológica es de gran ayuda para recuperar o compensar las habilidades perdidas.

3. Deterioro cognitivo

Aunque puede no llegar a convertirse en demencia, el deterioro cognitivo supone un declive de algunas funciones que puede ser paliado mediante la rehabilitación neuropsicológica.

4. Demencias y enfermedades neurodegenerativas

En este caso, la rehabilitación neuropsicológica no se centra en la recuperación de funciones sino en su preservación durante el máximo tiempo posible.

La memoria, la atención y las capacidades ejecutivas son las principales áreas a rehabilitar, aunque también se trabajan lenguaje y psicomotricidad. Alzheimer, demencia por enfermedad de Parkinson, enfermedad de Pick, demencias frontotemporales o Corea de Huntington son algunas de las más conocidas.

5. Discapacidad intelectual y trastornos del neurodesarrollo

Aunque técnicamente no estaríamos hablando de una rehabilitación en sí, la presencia de discapacidad intelectual o de trastornos del neurodesarrollo pueden precisar de este tipo de técnicas con el fin de entrenar y generar una optimización de funciones.

6. Epilepsia

El padecimiento de crisis epilépticas puede provocar alteraciones y disminuciones en las funciones cognitivas y en el funcionamiento en la vida diaria. La rehabilitación neuropsicológica puede ser necesaria en algunos casos.

7. Neurocirugía

En ocasiones puede ser necesario recurrir a la neurocirugía por tal de resolver algún tipo de problemática médica, como ocurre por ejemplo en el caso de la citada epilepsia o ante un tumor cerebral. Estas intervenciones pueden salvar vidas o evitar grandes problemas derivadas de diferentes afecciones. Sin embargo pueden generar dificultades y disminución de algunas funciones, que pueden precisar de neurorehabilitación para volver a la normalidad.

8. Envenenamiento o efectos del consumo prolongado de sustancias

Algunas sustancias también pueden generar daños cerebrales, estemos hablando de drogas de envenenamiento por el consumo de algún elemento tóxico. Si se producen dichos daños, la rehabilitación neuropsicológica puede ser de ayuda para recuperar en algún grado la funcionalidad y las funciones que hayan podido quedar dañadas.

Referencias bibliográficas:

  • Santos, J.L. y Bausela, E. (2005). Rehabilitación neuropsicológica. Papeles del Psicólogo, 26 (90): 15-21. Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos. Madrid, España.
  • Tirapu, J. (2007). La evaluación neuropsiclógica. Psychosocial Intervention, 16 (2). Madrid, España.